Mostrando entradas con la etiqueta Sarah Palin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sarah Palin. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de junio de 2011

Show (II)

Mientras el socialismo francés alterna desde el diván la celebración del simbólico 30º aniversario de la llegada al poder de François Mitterrand con la particular bajada a los infiernos de Dominique Strauss- Kahn, Nicolas Sarkozy se hace, a su pesar, con la pantalla grande gracias a "La Conquête".
Presentada en primicia durante la pasada edición del Festival de Cannes, la cinta recrea los diversos obstáculos sufridos por Sarkozy desde su paso por el Ministerio del Interior hasta los entresijos finales de la campaña electoral de 2007 que finalmente le condujo a la victoria, convirtiéndose en el presidente de la quinta República francesa. Sorteadas las conspiraciones a sus espaldas tramadas en petit comité entre Villepin y Chirac -quien ya supo cómo capitalizar debidamente su experiencia al frente del Elíseo publicando hace unos días el segundo tomo de sus memorias-, "La Conquête" refleja también la terrible tensión que supuso la ruptura de Sarkozy con su entonces esposa Cecilia -cansada de soportar su doble rol de involuntario ticket electoral en calidad de mujer consorte y de consejera- al tiempo que su marido alcanzaba el mayor éxito profesional de toda su carrera.
Por otra parte, la regresión política parece haber calado en el mundo del cine -nada raro teniendo en cuenta lo difuminada que está en ocasiones la línea entre las habilidades de un verdadero actor y el servidor público- y próximamente podremos ver también a Meryl Streep caracterizada como Margaret Thatcher en el biopic de la primera ministra británica "The Iron Lady" o a Julianne Moore sustituyendo a la fantástica Tina Fey como la ex-gobernadora de Alaska y probable candidata presidencial Sarah Palin en la adaptación televisiva del libro "Game Change" que está preparando la cadena estadounidense HBO. Claro que, en este último caso, mejor prepárense para ver una de ciencia ficción. El que avisa...



martes, 2 de noviembre de 2010

Got Tea? (II)

Todo parece prever que a partir de esta madrugada -hora española- el tradicional revés de las elecciones legislativas que los inquilinos de la Casa Blanca acusan en el ecuador de sus mandatos confirmará el giro hacia la (ultra)derecha del país.
Perder la mayoría de los 435 escaños que se renuevan en la Cámara de Representantes y los 37 que este año lo hacen en el Senado -la Cámara Baja y Alta del Congreso respectivamente-, provocaría con toda probabilidad llevar de urgencia al quirófano las prometidas reformas sanitaria, financiera y de inmigración de Obama que, hasta ahora, permanecían en la UCI. Por otra parte, tal y como apunta el actual número de la revista TIME, estos comicios clave de financiación ilimitada, también supondrán una lucha por la recuperación de la identidad entre las propias bases del partido republicano frente a la desconcertante irrupción del Tea Party.
Decididos a hacer de Obama el presidente de un único mandato a la espera de un Ronald Reagan redux, este autodenominado movimiento popular capaz de transformar el voto de castigo en el voto del cabreo con populistas tácticas de guerrilla jaleadas mediáticamente vía FOX News, tendrá hoy finalmente la oportunidad de legitimarse. El origen de este acelerado éxito personificado en los nuevos cachorros del partido como Marco Rubio o Christine O'Donnell -capitaneados por Sarah Palin- queda recogido en el artículo La rebelión de las élites que la periodista y escritora Irene Lozano publicó el pasado 17 de octubre en el diario El País.
Según él, "los seres antaño periféricos que solían quedar descalificados para la carrera antes de empezarla -ya sea con la presencia de un negro en la Casa Blanca, una boda gay, o ese G-20 donde los brasileños opinan sobre la economía mundial-, están arrebatando los derechos y privilegios del establishment americano -formado por hombres blancos de mediana edad y cierto estatus socioeconómico-, que, ahora, han de competir en igualdad de condiciones por un puesto de trabajo o autoridad intelectual".
Mientras tanto, los resultados definitivos testarán la permanencia del espíritu "Yes, we can", o, por el contrario, el comienzo de un doloroso "Yes, we try"...




lunes, 15 de febrero de 2010

Tea-Baggin

El pasado 16 de noviembre, la súper estrella mediática Oprah Winfrey escenificó a modo de exclusiva mundial la reaparición política de Sarah Palin en una entrevista con descafeinadas preguntas previo pacto en la que, además, la ex candidata a vicepresidenta iniciaba la promo de su autobiografía "Going Rogue, An american life".
Ante la previsible conversación de sobremesa frente al sofá de Oprah -en la que lo más interesante fue constatar que, pese a la parodia Who's Nailin Paylin, las páginas del libro distan mucho de las memorias de Linda Lovelace- habrá que conformarse con la versión edulcorada ofrecida por la hockey mom -que pasea a su hijo con Síndrome de Down por los platós de televisión como complemento político- al tiempo que su ex yerno se recupera de las agujetas del gym para contraatacar luciendo palmito en la portada del Playgirl de marzo.
Sin embargo, con los ojos puestos en la hipotética candidatura presidencial de 2012 y un Obama dedicado a los complejos asuntos internos por imperativo electoral, sorprende pensar que, elevada sobre sus catorce centímetros de tacón, Sarah Palin pueda acabar gustando por los mismos motivos por los que, en parte, George W. Bush acabó ocupando finalmente la Casa Blanca.
Prueba de ello es su comodidad ante audiencias a priori poco exigentes -aunque igualmente decisivas- que, organizadas localmente a través de grassroots, terminan abanderando visceralmente las ideas más radicales contra el Gobierno demócrata, como es el caso de la Tea Party Convention cuyo primer aniversario contó con Palin como oradora de honor.
Las subidas de impuestos o el intento de reforma sanitaria son consideradas por los integrantes de este grupo -que toma su nombre del motín de 1773 en el que los colonos americanos se rebelaron contra la corona británica tirando por la borda todo el cargamento de té en el puerto de Boston- como una excesiva intervención del Estado en sus vidas que restringe sus libertades constitucionales, llegando a considerar al presidente un "racista de los blancos".
Mientras tanto, Palin sigue haciendo caja. Sabe que si todo empeora siempre podrá sustituir a su doble en el musical inspirado en Barack Obama interpretándose a sí misma o, ya puestos, a la propia Belén Esteban en ¡Mira quién baila!.
Al fin y al cabo, nadie notaría la diferencia.





martes, 3 de febrero de 2009

SNL se globaliza

Ha llegado el turno de la televisión. Al igual que ocurrió con  venerados tótems generacionales como Vanity Fair o Cahiers du Cinéma en el mercado del papel, la cadena Cuatro estrena el próximo jueves día 5  la adaptación española de "Saturday Night Live", el late show más lonjevo de la pequeña pantalla norteamericana. 
Creada en 1975 por Lorne Michaels, el programa emitido por la NBC se ha convertido en este tiempo en una auténtica institución nacional, siendo la gran plataforma para talentos consagrados en el sector del humor como quedó patente en las elecciones americanas con una soberbia Tina Fey en el papel de la republicana Sarah Palin. 
Con la vista puesta en el target patrio y tras numerosos intentos, SNL viene a España capitaneado por Eva Hache con el listón muy alto y la patente de una fórmula hasta ahora infalible: memorables parodias en forma de sketch, números musicales en directo y los invitados mas in del momento.