viernes, 15 de marzo de 2013

Paco

La poderosa empresa encargada de rentabilizar la fe católica a nivel mundial cuenta desde el pasado miércoles con un nuevo director general. A la vista de la deliberación final, sospecho que el Espíritu Santo -que se las sabe todas-, ha dejado por imposible la pecaminosa Europa y se ha decantado por intentar cuadrar la cuenta de resultados con la prometedora clientela latinoamericana, caldeando de paso el ambiente de la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que tendrá lugar en Brasil el próximo mes de julio. 
De momento, el nuevo elegido -un chaval de 75 años-, sigue sin defraudar en los temas básicos como la colaboración con personajes a los que conviene más encubrir que denunciar, el aborto -que "nunca es una solución"-, o el matrimonio homosexual -esa "pretensión destructiva al plan de Dios"-. 
A pesar del panorama, sigo creyendo que por primera vez este último punto tiene solución, así que, siguiendo la máxima "abre tu mente antes de abrir tu boca", instaría a Paco a aprovechar la oportunidad histórica de contar con dos papas para plantearme de una vez por todas la posibilidad de adoptar. Un gesto que no sólo supondría un acercamiento a la situación real de una sociedad que evoluciona en dirección opuesta a los principios que ha mantenido la Iglesia hasta ahora, sino que también le quitaría una horrible preocupación a ese dudoso sucesor de Darwin llamado Jorge Fernández Díaz.




sábado, 9 de marzo de 2013

Chemistry

"Growing up in the 80's, questions of style and music and youth culture, all seemed inherently political -like gay rights issues, dressing up, wearing make-up or arms protests-. A lot of attitude and opinions were expressed through clothes, and they all were meaningful. So, in that way, I was so excited about the connection between our private lives and politics -who I kiss, how I like to dance...-. If you went to a nightclub where you couldn't wear sneakers, you were rejected at the door. But then in the late 80's, with acid house, everybody was just wearing sweaty T-shirts and suddenly there was no dress code. I truly believed that there was something new happening, that there was a new language in music and a nonhierarchical socializing that seemed radically new. This coincided with the fall of the Berlin Wall, and Europe coming closer together, and nightlife and techno and ecstasy culture seemed like a very powerful panEuropean movement" - Wolfgang Tillmans


lunes, 4 de marzo de 2013

Pop Politics (II)

El Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M) de Móstoles contará hasta el próximo 21 de abril con una de las exposiciones colectivas imprescindibles de 2013. Comisariada por el joven Iván López Munuera, "Pop Politics: Activismos a 33 revoluciones" pone en entredicho la habitual intrascendentalidad que a menudo se le presupone al mundo del pop -y, por extensión, a toda la parafernalia asociada a él, como camisetas, flyers o fanzines- reivindicando las formas específicas que éste y otros géneros populares y urbanos producen a través de las prácticas artísticas contemporáneas.
Para ello, la exposición se sirve del trabajo de más de una treintena de artistas como Ryan McGinley, Zira02 o Aitor Saraiba, ofreciendo todo tipo de videos, fotografías, dibujos, documentales, conciertos y performances. En este sentido, la inquietante instalación "Helter, Skelter, Shelter" de Till Gerhard se presenta como un siniestro pastiche en el que el artista alemán no deja ningún elemento al azar. Su propio título hace referencia a dos de los grupos más influyentes de los sesenta, ya que, por un lado, "Helter, Shelter" alude al tema de los Beatles elegido por Charles Manson y su "Familia" para perpetrar la matanza que acabó con la vida de la mujer de Roman Polanski, Sharon Tate, y, por otro, al sumarle "Shelter", son los Rolling Stones y su "Gimme Shelter" los que comparten el protagonismo de la obra sin rebajar por ello su violencia implícita, ya que el título de dicha canción fue elegido también en el documental sobre la banda en que los Hells Angels encargados de la seguridad del grupo durante su gira norteamericana acabaron asesinando a uno de sus seguidores.
Desde una perspectiva muy diferente del fenómeno fan, Jeremy Deller y Nick Abrahams proyectaron "Our Hobby is Depeche Mode", una obra conjunta en la que seguidores del grupo británico procedentes de lugares tan diversos como Irán o la antigua Unión Soviética narran sus experiencias a cámara. Un documento que, a simple vista, podría pasar desapercibido si no fuera porque en lugares como Teherán, quienes escuchaban música occidental ponían en riesgo su vida al violar una de las prohibiciones impuestas durante la llamada Revolución Islámica. Una situación que guarda muchas similitudes con Rusia, donde otra prohibición propició la aparición de innumerables casetes ilegales en la convulsa época previa a la caída del muro de Berlín.
Ambos ejemplos pertenecen a alguno de los cinco ejes temáticos sobre los que se articula la exposición: "Cuerpos a 33 revoluciones", "Espacios de felicidad extrema", "El fan emancipado", "Del Samizdat al Agit Pop", y "Cover versions, habitando por segunda vez". Cinco potentes campos que desmitifican el papel pasivo del fan, tanto en el proceso de creación de su estética e identidad personal, como en la manera en que éste socializa con su entorno, influido por la integración de la música como un un elemento esencial en su vida.




domingo, 3 de marzo de 2013

Pop Politics (I)

"De repente los fans, que siempre han sido considerados seres alienados, emergen como espectadores activos. [Los fans] pueden ser más creativos que las propias estrellas y pueden ampliar los discursos contenidos en ellas. Eso ya es político, porque inaugura un debate, marca posicionamientos y llena de contenidos una serie de discursos" - Iván López Munuera



sábado, 2 de marzo de 2013