jueves, 10 de febrero de 2011

Still (II)

El director de la Academia de Francia en Roma, también conocida como Villa Médicis, Éric de Chassey, comisiona hasta el 20 de marzo la exposición "EUROPUNK: La cultura visual punk en Europa, 1976-1980".
Lejos de caer en el fetichismo o la nostalgia, la muestra propone un pionero redescubrimiento a nivel internacional de la repercusión artística y visual del movimiento que 35 años después de su gestación sigue renovándose gracias a diseñadores como Jean Paul Gaultier. Calcando el esquema narrativo de 24 Hour Party People, la exposición toma como punto de partida el debut televisivo de Sex Pistols en el programa "So It Goes" de Granada Televisión en 1976 -considerado el año oficial del nacimiento del punk-, y concluye tres años después con la primera aparición de Joy Division en la BBC. La selección de más de 500 artículos -fanzines, pósters, flyers, carátulas de vinilos, o prendas de ropa ya históricas- recopilados para la ocasión de colecciones públicas y privadas, resumen el contagioso sentimiento de urgencia e inmediatez creativa que rápidamente dotó al punk de una estética contracultural y subversiva. No obstante, de entre toda la provocadora imaginería colectiva surgida de los ilustradores y diseñadores gráficos del momento, el trabajo que sin duda destaca es el de Jamie Reid. Quien fuera compañero de clase de Malcom McLaren, convirtió ese experimento llamado Sex Pistols -cuyo making off quedó patente en la mítica "The Great Rock'n Roll Swindle"- en una marca mundialmente reconocida que, a su pesar, logró hacer cool hasta a la propia reina de Inglaterra.





sábado, 29 de enero de 2011

Maroc (II)

Alejado ya de los neones de Le Palace y tras el reciente estreno del nostálgico documental L'Amour Fou, Pierre Bergé ha optado por trasladar ahora sus recuerdos de la pantalla grande a las páginas de "Yves Saint Laurent. Une passion marocaine".
Abordado a medio camino entre un íntimo álbum fotográfico y un manuscrito diario, el libro comienza con la primera visita de la pareja a Marrakech el mismo año en que el sucesor de Christian Dior debutaba en París con "Saint Laurent Rive Gauche", la pionera boutique de prêt-à-porter que también abriría pronto sus puertas en Casablanca gracias a nuevas amistades marroquíes como la diseñadora Tamy Tazi.
El redescubrimiento de los aromas, la luminosidad y una variedad cromática que se extendía más allá de la monótona escala de grises ofrecida por París, ancló definitivamente a Yves a aquel lugar en que, además de la famosa casa de la serpiente -Dar el Hanch- y su segunda residencia -Dar es Saada-, también acabó adquiriendo junto a Bergé los jardines y la villa Majorelle, rebautizada como villa Oasis en honor al libro homónimo del escritor francés Eugène Dabit. Desde entonces, cada primero de mes de junio y diciembre, Yves se instalaba allí para diseñar sus próximas colecciones de alta costura mientras contaban con la visita ocasional de gente como Andy Warhol, Mick Jagger o de quien fuera su amistad más longeva, Fernando Sánchez. Calificada de "indestructible" por el propio Bergé, su relación con Saint Laurent se remontaba a la época en que ambos estudiaban moda en la Chambre Syndicale de la Couture en París, siendo también él quien acabaría presentándole a una de sus futuras musas y más estrechas colaboradoras: Loulou de la Falaise.
Por otra parte, aquellos que tengan la oportunidad de rememorar algunas de estas experiencias de primera mano, tampoco pueden dejar escapar la exposición Yves Saint Laurent et le Maroc que complementa la publicación del libro y donde hasta el próximo 18 de marzo se exhibirán 44 modelos del diseñador francés inspirados en la magia de un país único.