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jueves, 9 de mayo de 2013

Journey (II)

El pasado mes de marzo, los incondicionales de Ryan McGinley encontraron en el nuevo número de la bianual Purple Fashion un motivo extra para hacerse con la popular revista. Y es que, al igual que con otros artistas como Terry Richardson, Juergen Teller o Dash Snow, el monográfico que esta vez acompaña la publicación consagra la totalidad de sus páginas al reconocido fotógrafo estadounidense. Ideado como un  making of  a modo de álbum, las instantáneas revelan por primera vez los entresijos de una década de trabajo, siendo el propio McGinley quien, de su puño y letra, nos introduce de lleno en el vibrante recuerdo de sus experiencias vividas después de haber recorrido miles de kilómetros por las granjas, cuevas y ríos de América. Además, la galería Bischoff Projects contará hasta principios de junio con la última exposición del artista, titulada "Running water, what are you running from?".






sábado, 4 de septiembre de 2010

Raw

A pesar de todos los esfuerzos, la fotógrafa británica precursora de la estética grunge Corinne Day ha fallecido a los 48 años de edad a causa de un tumor cerebral.
Conocida por la sincera defensa de un acercamiento emocional a la realidad, Day logró crear escuela con un estilo povera presente desde el histórico número de la revista The Face en el que descubrió a una desconocida adolescente llamada Kate Moss a quien la nueva década de los 90 encumbraría como icono generacional.
Un par de años después, el polémico cóctel de aspecto lánguido y trasnochado -acuñado "heroin chic"- volvió a dar resultado haciéndose un hueco entre las páginas del VOGUE british llevando una vez más la exitosa imagen de la girl-next-door en portada ante el espanto de una Anna Wintour que, al otro lado del Atlántico, conspiraba con los principales diseñadores el destierro definitivo de la tendencia, sin saber que la inoportuna muerte de Kurt Cobain acabaría haciendo el trabajo sucio por ella.
No obstante, lo que sin duda permanecerá inalterable será el legado de Corinne Day que, a medio camino entre Nan Goldin y Juergen Teller, puede contemplarse en las londinenses National Portrait Gallery y Gimplel Fils Gallery donde, por méritos propios, nunca será necesario llevar unas gafas 3-D.



miércoles, 22 de abril de 2009

Pastiche

La facilidad con la que marcas de reputación tan consolidada como Chloé, Miu Miu o Comme des Garçons dejan temporada tras temporada todo el peso de su dirección creativa en manos de Ezra Petronio y Suzanne Koller, permite ir entrando poco a poco en el universo creado desde hace más de 15 años por estos dos genios que siguen redefiniendo los límites del diseño a través de su agencia parisina Work in Progress.
La calidad y el perfeccionismo de su trabajo -que trasciende de la habitual campaña publicitaria adentrándose también en el catálogo web, el packaging del producto e incluso el propio frasco de fragancias como Prada- propició que en 1995 viera la luz una sorprendente publicación bianual llamada Self Service. Con una distribución muy selectiva a medio camino entre un coffee table book y las revistas independientes en las que acabaría teniendo una gran influencia, Self Service cuenta a lo largo de sus páginas con una deliberada mezcla de instantáneas personales de fotógrafos colaboradores -entre los que destacan Jean-Baptiste Mondino, Ellen von Unwerth o Juergen Teller- además de numerosas prendas y anuncios de colecciones pasadas superpuestas a los nuevos must recién salidos de la pasarela.
A este fondo de armario documental, se le unen unas entrevistas en profundidad con personalidades clave para entender el actual panorama fashion y cultural, encabezadas en su nuevo número por el artista Jeff Koons, las diseñadoras Diane von Furstenberg y Stella McCartney o la esperada editora Katie Grand, que tras verse envuelta en una guerra editorial por el frustrado intento de Condé Nast por hacerse con la revista que dirigía, optó por irse con su equipo y fundar otra, paradójicamente bautizada como LOVE.